Después de abrir el jamón ibérico, es fundamental saber cómo conservarlo adecuadamente para evitar la aparición de moho y garantizar su frescura y sabor.
Existen varios trucos y consejos que pueden ayudarte en este proceso. Algunos recomiendan cubrir el corte con un film plástico para evitar el contacto con el aire, otros sugieren utilizar una lámina de papel de aluminio o incluso frotar el corte con aceite. Sin embargo, en Hermanos Hoyos te traemos un método clásico y efectivo.
La mejor manera de conservar el jamón ibérico una vez abierto es reservar unas lonchas de grasa, preferiblemente no muy gruesas, para que se amolden al corte.
Posteriormente, puedes tapar el jamón con un trapo de algodón no muy grueso. De esta forma, se evitará que, entre excesiva humedad y oxígeno al jamón, manteniendo su corte y sabor en perfectas condiciones.
No obstante, a pesar de tomar todas las precauciones y cuidados adecuados, en ocasiones puede aparecer moho en el jamón, especialmente si se encuentra en un lugar con mucha humedad.
Para evitar esto, es importante elegir cuidadosamente el lugar de almacenamiento del jamón.
Evita tenerlo en la cocina cerca del fregadero o de la lavadora, ya que estos lugares suelen ser húmedos y pueden afectar negativamente la conservación del jamón.
Lo ideal es guardar el jamón en un lugar fresco y seco, lejos de cualquier fuente de humedad. Si sigues estos consejos, podrás disfrutar del jamón ibérico en perfectas condiciones durante más tiempo.